UNA CUIDADA ELABORACIÓN

En la elaboración del aceite de oliva La Capeliña cuidamos todos los detalles, y por tanto, nuestra producción es necesariamente limitada.

Es fundamental elegir el momento adecuado para la recogida, el cual se produce cuando un tercio de los frutos están aún verdes, otro tercio en proceso de envero (cambio de color verde a rojo) y el otro tercio de la plantación ya tiene esa tonalidad rosácea.

Nuestra aceituna se recolecta por medios mecánicos, sin dañar el fruto y directamente del árbol, sin que la aceituna llegue a tocar nunca el suelo. Inmediatamente después de su recogida se motura en frío para garantizar la obtención de un jugo de fruta natural, de muy baja acidez, de aroma intenso y agradable al paladar.

Una vez moturado el aceite se envasa en botella oscura, para evitar que la acción del sol produzca su oxidación y la merma en la calidad y aroma del aceite.

Todo ello hace que el aceite La Capeliña tenga un aroma, color y textura inconfundibles. Es un aceite de sabor suave y afrutado, presentando un aroma intenso, con sutiles matices de almendra, tomate, plátano verde y frutos silvestres. En boca, resulta un aceite con mucho cuerpo y equilibrado.